Finalmente pasó la MAREA, y en su oleaje arrasó con ciudades como Córdoba, Rosario y Mar del plata dejando los últimos recuerdos de su tempestad en Capital Federal. Es que la banda española integrada por el Kutxi, Cesar, el Kolibrí, Alen y el Piñas estuvo girando por el país, en ocasión de la presentación de su último disco “En mi hambre mando yo”.
La gira que lleva el nombre del CD (o como expresa el merchandising oficial de éste lado del continente: “Latinohambriento Tour 2012) los llevó en primera instancia al conocido festival Cordobés “Cosquín rock” donde se estuvieron presentando a las 18:10 hs en el escenario principal, arrancando con “Bienvenido al secadero” primer tema del nuevo disco y finalizando con el ya bien conocido tema que le da el nombre a la banda: “Marea”. Al ser una de los primeros grupos en el line up, no contó con mucho público ni con mucho tiempo para su presentación, pero supo aprovecharlo al máximo.
Al día siguiente, 12 de febrero, la cita fue en la sala Willie Dixon de Rosario, donde el recital estaba previsto a las 22:30 de la noche, sin embargo la presentación se atrasó un poco y luego de que finalizara JAURIA como banda soporte, la banda navarra se subió al escenario a las 00:30 hs del día lunes. La espera valió la pena, con un show de mas de dos horas donde se escucharon temas como “Duerme Conmigo” “Corazón de mimbre” “En tu agujero” y los más festejados del nuevo disco que fueron sin dudas “Ojala me quieras libre” y “El día que lluevan pianos”. Antes y después del show la banda se mostró complaciente con los fans, firmando autógrafos y posando para las fotos.
Luego de dos días, el escenario elegido para desatar la tormenta fue Mar del Plata. Después de pasar 14 horas arriba de la combi que los traslado de Rosario a la Felíz, debido a que pincharon dos veces en el trayecto, (anécdota del encuentro playero entre El lado oscuro del rock y la banda) finalmente el grupo se subió al escenario de la sala Abbey Road. El lugar presentaba entradas agotadas, y el calor humano era extremo. “Bienvenido al secadero”, fue nuevamente la canción elegida para comenzar. En la lista de temas se repitió el mismo orden que en la ciudad santafecina, y al igual que allá, el Kutxi se retiró por un momento, como dice él, a sus aposentos, para darle el lugar de la voz al Piñas, quien se adueño del escenario para interpretar los clásicos: “Con la camisa rota” “Alfileres” y “Trasegando”. El tiempo iba pasando y Romero expresa: “Dos horas de sauna ya esta muy bien”. Sonó “Marea” y de esta manera finalizaba el recital con un gran nivel de pogo y ovación.
La última parada por suelo argento fue en Capital Federal, el jueves 16 de febrero los MAREA se presentaron en Groove, listos para dar cátedra. Los locales, BANDOLEROS & PIRATAS fueron el grupo elegido para ir poniendo a tono a la gente. El público ya era mucho en ese momento y aunque estaba tranquilo, le respondió con aplausos a la banda de Santos Lugares. Las entradas agotadas nuevamente, el lugar repleto donde no cabía ni un alfiler y mucha expectativa por la salida de la banda de Berriozar, fueron las características presentes esa noche. Finalmente, cerca de las 10 pm, sonaron los primeros acordes y comenzó la fiesta a puro rock y poesía transatlántica. Se pudo escuchar la misma lista que en las presentaciones anteriores; como para resaltar ciertas canciones, se pueden mencionar: “Ciudad de los gitanos”,”La majada” “Manuela Canta saetas”, “El perro verde” “Que se joda el viento” y “Como viento del poniente” El piñas nuevamente se encargó del escenario en los clásicos mencionados previamente, con su característica explosión de energía.
En cada show, el Kutxi Romero presentó a los músicos, a los cuales la gente ovacionó y coreó sus nombres. Según el nivel de los aplausos, decía el poeta, seguiremos tocando dos o tres temas más, y el público no se iba a quedar con la ganas.
“Cuantas veces me habré preguntao, ¿qué es lo que se desata detrás de su cara?,si tu supieras, si yo te dijera, si yo te contara...” De esta manera, comenzó el tema “Marea” y se supo que era el final.
Cuatro años de espera valieron la pena, más de dos horas de show, una gran energía en el ambiente, un público exaltado y emocionado, los recuerdos de una semana agitada, las ansias de una vuelta próxima y, sobre todas las cosas, mucho pero mucho rock.
“Y cuando la música se termina, los bailarines nos miramos como si estuviésemos desnudos. Y ahí decidimos si merece la pena seguir tocando, o si solo fuimos meros objetos en el infinito equilibrio de los planetas…. ¡¡ Hasta siempre!!
Kutxi Romero, (De profesión: Bandolero)
Por Carolina Aponte Ramírez
Fotos: Federico Closs
